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Bruxismo (apretar y rechinar de dientes)

Revisado por: Kenneth H. Hirsch, DDS
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Cuando usted observa a su hijo mientras duerme, le gustaría oír el sonido de los dulces sueños: una respiración pausada y tal vez un suspiro ocasional. Pero hay algunos padres que oyen los sonidos más molestos del apretar y hacer chirriar los dientes, llamados bruxismo, que son muy frecuente en los niños. 

Sobre el bruxismo 

El bruxismo es el término médico que se usa para describir el chirriar de dientes y el apretar las mandíbulas entre sí. Muchos niños presentan esta afección (los expertos afirman que de 2 a 3 de cada 10 niños la presentan), pero la mayoría de ellos la superan con la edad. El bruxismo suele ocurrir durante la fase de sueño profundo o cuando los niños están bajo estrés. 

Causas del bruxismo 

Los expertos no siempre están seguros de por qué ocurre el bruxismo. En algunos casos, los niños rechinan los dientes porque la mandíbula superior y la inferior no están bien alineadas. Es decir, no encajan bien. Otros lo hacen como respuesta al dolor, como el dolor de oído o el de la dentición. Los niños rechinan los dientes como una manera de aliviarse el dolor, al igual que cuando se frotan un músculo dolorido. Muchos niños superan con la edad estas causas frecuentes del rechinar de dientes. 

El estrés, que se suele asociar a tensión nerviosa o a enfado, es otra causa posible del bruxismo. Por ejemplo, un niño puede estar preocupado por un examen o por un cambio en sus rutinas (la llegada de un hermano o un cambio de profesor). Hasta un enfado con un hermano o con los padres puede causar suficiente estrés como para apretar o hacer rechinar los dientes por la noche.

Hay algunos niños con hiperactividad que también tienen bruxismo. Y algunos niños con otras afecciones médicas (como la parálisis cerebral) o que toman ciertos medicamentos también pueden desarrollar bruxismo.

Efectos del bruxismo

Hay muchos casos de bruxismo que no se detectan y que no traen consigo ningún efecto negativo, pero hay otros que causan dolores de cabeza y/o de oído. De todos modos, por lo general, el bruxismo es más molesto para la familia, por el ruido asociado, que para el paciente.  

En algunos casos, apretar y hacer rechinar los dientes por la noche puede desgastar el esmalte dental, picar los dientes, aumentar la sensibilidad de los dientes a la temperatura y causar un importante dolor facial y problemas mandibulares, como la enfermedad de la articulación temporomandibular. De todos modos, la mayoría de los niños con bruxismo no tienen esta enfermedad a no ser que el apretar y el rechinar de dientes ocurra con mucha frecuencia. 

Diagnosticar el bruxismo

Hay muchos niños con bruxismo que ni siquiera son conscientes de ello, por lo que suelen ser sus hermanos o sus padres quienes identifican el problema.

Algunos de los signos de los que los padres deben estar pendiente son:

  • ruido de rechinar de dientes mientras su hijo está durmiendo 
  • quejas de dolor mandibular o facial después de despertarse por la mañana
  • dolor al masticar

Si su hijo tiene bruxismo, visiten al dentista, quien le explorará los dientes a su hijo en busca de desgaste del esmalte, dientes picados y desgaste y roturas inusuales, y le pulverizará aire y agua sobre los dientes para evaluar su sensibilidad. 

Si se detecta indicios de bruxismo, es posible que el dentista le haga a su hijo unas pocas preguntas, como las siguientes:

  • ¿Cómo te sueles encontrar antes de acostarte por la noche?
  • ¿Te preocupa algo relacionado con tu familia o con el colegio?
  • ¿Estás enfadado con alguien?
  • ¿Qué haces antes de acostarte?

Estas preguntas, junto con la exploración, ayudarán al dentista a saber si la causa es anatómica (dientes mal alineados) o psicológica (estrés) y a elaborar un plan de tratamiento eficaz.

Tratar el bruxismo

La mayoría de los niños acaban superando el bruxismo con la edad, pero la combinación de la observación por parte de sus padres y las vistas al dentista pueden ayudar a mantener este problema bajo control hasta que remita. 

En aquellos casos en que el apretar y rechinar de dientes haga que duela la mandíbula o estropee los dientes, el dentista puede recomendar una férula de descarga para que el niño la lleve puesta por la noche. Diseñada específicamente para la boca de cada niño, la férula de descarga se parece a los protectores bucales de seguridad que llevan muchos deportistas. Aunque a algunos niños le puede costar un tiempo acostumbrarse a llevar la férula puesta por la noche, los resultados positivos ocurren deprisa. 

Ayudar a niños con bruxismo 

Independientemente de que la causa sea física o psicológica, los niños pueden ser capaces de controlar el bruxismo relajándose antes de acostarse por la noche, por ejemplo, dándose un baño o una ducha caliente, escuchando unos pocos minutos de música relajante o leyendo un libro.

En relación con el bruxismo causado por el estrés, pregunte a su hijo qué es lo que le preocupa y busque una forma de ayudarlo. Por ejemplo, un niño a quien le preocupa estar lejos de casa porque es la primera vez que sale de campamento, puede necesitar que lo tranquilicen diciéndole que sus padres lo podrían ir a recoger si fuera necesario. 

Si el tema es más complicado, como un cambio de residencia, hable con su hijo sobre qué es lo que le preocupa y trate de aliviar sus miedos. Si le preocupa lo que le ocurre a su hijo, hable con su médico. 

En contadas ocasiones, las pautas básicas para aliviar el estrés no bastan para detener el bruxismo. Si su hijo tiene problemas para dormir o está actuando de una forma diferente a la habitual, su dentista o su médico puede sugerir que se someta a una evaluación en mayor profundidad. Esto puede ayudar a detectar la causa del estrés y a elaborar un plan de tratamiento adecuado.

¿Cuánto dura el bruxismo?

La mayoría de los niños dejan de tener bruxismo cuando pierden los dientes de leche. De todos modos, hay una cantidad reducida de niños que siguen apretando y rechinando los dientes durante la adolescencia. Y, si el bruxismo se debe al estrés, proseguirá hasta que remita el estrés.

Cómo prevenir el bruxismo

Puesto que algunos casos de bruxismo son una reacción natural al crecimiento y al desarrollo, la mayoría de ellos no se pueden prevenir. Pero el bruxismo provocado por el estrés sí se puede prevenir. Por lo tanto, hable a menudo con su hijo sobre sus emociones y ayúdelo a afrontar el estrés. Llevar a los niños al dentista con regularidad puede ayudar a encontrar un tratamiento eficaz del bruxismo.

Revisado por: Kenneth H. Hirsch, DDS
Fecha de revisión: julio de 2015