[Skip to Content]
Find care at Nemours Children's HealthDoctorsLocations

Acné

Revisado por: Kate M. Cronan, MD
  • Listen
      mp3

Si eres casi un adolescente, es muy probable que tengas acné. El acné es tan frecuente que se considera una parte normal de dejar de ser un niño para convertirse en un adulto. Pero el hecho de saberlo no hace que te resulte más fácil mirarte al espejo y descubrirte ese enorme grano en la barbilla. Lo bueno es que informarte sobre el acné y seguir algunas medidas sencillas te pueden ayudar a sentirte mejor en lo que respecta al aspecto de tu cara. 

¿Qué es el acné?

El acné es una afección de la piel que se manifiesta con la aparición de bultos o protuberancias (granos). Hay diferentes tipos de granos: los puntos blancos, las espinillas (o puntos negros), los granos rojos y los granos llenos de pus. ¿Qué es lo que causa estos molestos granos? Pues bien, tu piel está cubierta de pequeños agujeritos llamados folículos pilosos o poros. Los poros contienen glándulas sebáceas, que fabrican sebo, un aceite o grasa natural que humedece el cabello y la piel. 

La mayoría de las veces, estas glándulas fabrican la cantidad adecuada de sebo, y a los poros no les pasa nada malo. Pero hay veces en que una cantidad excesiva de sebo, células muertas de la piel y/o unos gérmenes llamados bacterias obstruyen los poros. Y esto puede causar el acné. 

¿Por qué hay tantos niños con acné?

Los niños tienen acné debido a los cambios hormonales que vienen durante la pubertad. Si tu papá o tu mamá tuvo acné en la adolescencia, es probable que tú también lo tengas. El estrés puede empeorar el acné, porque, cuando estás estresado, tus poros pueden fabricar más sebo. Afortunadamente, el acné mejora en la mayoría de las personas a partir de los 20 años de edad. 

¿Qué puedo hacer con mi acné?

Si tienes acné, hay varias medidas que puedes poner en práctica para no tener tantos granos: 

Lavarte bien

  • Lávate la cara con suavidad una o dos veces al día con agua tibia y un jabón suave o una crema limpiadora para la piel. 
  • No te frotes la cara. De hecho, eso te puede empeorar el acné e irritarte la piel. 
  • Si usas maquillaje, asegúrate de lavarte la cara para eliminarlo por completo al final de cada día. 
  • Lávate la cara después de hacer ejercicio físico y sudar mucho. 

Cómo tratar el acné 

Hay muchas lociones y cremas que se venden en farmacias y que sirven para prevenir y aliviar el acné. Habla con tu médico sobre las distintas opciones. 

Cuando uses un producto para el acné, asegúrate de seguir las indicaciones al pie de la letra. Empieza probando solo una pequeña cantidad la primera vez para asegurarte de que no eres alérgico a la crema o loción. Y no dejes de usar el producto si no ves resultados al día siguiente. Los medicamentos para el acné pueden tardar semanas o meses en hacer efecto. No uses más cantidad de la indicada porque la piel se te podría poner muy roja o muy seca. 

Los niños con casos graves de acné pueden necesitar la ayuda de sus médicos. Los médicos les pueden recetar medicamentos más fuertes que los que se pueden comprar sin receta médica. 

Otras cosas que te pueden ayudar a vencer al acné: 

  • Trata de no tocarte la cara. 
  • No te hurgues, aprietes ni revientes los granos.
  • Si tienes el cabello largo, mantenlo alejado de la cara y lávatelo con frecuencia para reducir la acumulación de grasa. 
  • Las gorras de béisbol y otros tipos de gorros o sombreros pueden causar la aparición de granos en la linea de la frente. Evita usarlas si crees que te están empeorando el acné. 

¿Y si me siguen saliendo granos a pesar de todo?

A muchos niños les seguirán saliendo granos, incluso aunque tomen las medidas necesarias para prevenir o aliviar el acné. Esto es completamente normal. 

Si tienes acné, ahora ya conoces algunas maneras de evitar que empeore y de mejorar el aspecto de tu piel. Además, recuerda que no eres la única persona que tiene acné. ¡Mira a tu alrededor y verás que a la mayoría de tus amigos y a la mayoría de los niños y adolescentes les pasa lo mismo! 

Revisado por: Kate M. Cronan, MD
Fecha de revisión: agosto de 2020