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Fluoración del agua

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Mantener sanos los dientes de los niños significa más que solo cepillárselos bien. Durante una revisión ordinaria, tal vez le sorprenda ver que el médico de su hijo le explora la dentadura y le pregunta por el agua corriente que les llega a casa. Esto se debe a que el fluoruro, una sustancia que se encuentra naturalmente en el agua, desempeña un papel importante en el desarrollo de una dentadura sana y en la prevención de las caries. 

Sobre el fluoruro

El fluoruro, que existe de forma natural en muchas fuentes de agua, es un derivado del flúor, un elemento frecuente en la corteza terrestre. Ya se sabe que el fluoruro ayuda a prevenir e, incluso, a invertir las fases iniciales de las caries dentales. 

Las caries dentales ocurren cuando la placa, esa fina y pegajosa capa de bacterias que se acumula sobre los dientes, descompone los azúcares de los alimentos. Las bacterias de la placa fabrican unos ácidos perjudiciales que disuelven las superficies duras de los dientes. 

Si este proceso no se detiene o no se trata, las bacterias pueden penetrar a través del esmalte y causar caries dentales. Las caries debilitan los dientes y pueden causar dolor, caída de los dientes e, incluso, una infección diseminada en los casos más graves.

El fluoruro combate la caries dental de dos maneras: 

  1. Se incorpora a la estructura de los dientes en proceso de desarrollo después de haberse ingerido.
  2. Y protege los dientes cuando entra en contacto con su superficie. 

El fluoruro impide que el ácido fabricado por las bacterias de la placa disuelva o desmineralice el esmalte dental, la sustancia dura y brillante que protege los dientes. El fluoruro también permite reparar los dientes dañados por los ácidos. El fluoruro no puede reparar las caries, pero facilita que haya menos caries al impedir que estas se formen. 

A pesar de esto, las caries dentales siguen siendo una de las enfermedades más frecuentes de la infancia. Según Los Centros para el Control y la Prevención de las Enfermedades (CDC, por sus siglas en inglés):

  • más del 25% de los niños de 2 a 5 años tienen una o más caries dentales
  • la mitad de los niños de 12 a 15 años tienen una o varias caries dentales. 
  • las caries dentales afectan a dos tercios de las personas de 16 a 19 años de edad. 

El fluoruro y el agua corriente

Durante más de 60 años, se ha demostrado que la fluoración del agua es una manera segura y económica de reducir las caries dentales. Hoy en día, se calcula que la fluoración del agua reduce las caries dentales en un 20%-40%.

A partir del año 2012, las estadísticas de los CDC muestran que más del 60% de la población estadounidense tiene agua corriente fluorada. Algunas comunidades reciben agua fluorada de forma natural en sus casas; hay otras que añaden el fluoruro al agua en plantas de procesamiento.

Es posible que el médico o el dentista de su hijo sepa si el agua corriente de su lugar de residencia contiene niveles óptimos de fluoruro, que es 0,7 miligramos de fluoruro por litro de agua (antes oscilaba entre 0,7 y 1,2 miligramos). Si el agua procede del sistema público, también puede llamar a las autoridades locales encargadas del agua corriente o al departamento de salud público, o consultar en la red la base de datos de los informes sobre seguridad de la Agencia de Protección Ambiental (EPA, por sus siglas en inglés). 

Si usa agua de pozo o procedente de otra fuente privada, su concentración de fluoruro debería ser evaluada por un laboratorio o el departamento público de salud. 

Algunos padres compran agua embotellada a sus hijos para que la beban. A la mayoría de las aguas embotelladas les falta fluoruro, aunque ahora disponemos de agua embotellada fluorada. Si se añade fluoruro al agua embotellada, el fabricante debe especificar la cantidad de fluoruro que contiene. Si la concentración de fluoruro supera los 0,6 ppm (partes por millón), es posible que la botella se venda con esta afirmación: "Beber agua fluorada permite reducir el riesgo de caries dental". 

La polémica sobre el fluoruro 

Los opositores a la fluoración del agua han cuestionado la seguridad y la eficacia de esta práctica; de todos modos, disponen de pocas pruebas para avalar estas afirmaciones.

Las investigaciones científicas siguen mostrando las ventajas de enriquecer el agua con fluoruro para prevenir la caries dental, así como la seguridad de esta práctica. La reducción considerable de las tasas de caries dentales durante los últimos 30 años se atribuye a la fluoración del agua corriente, y tanto los padres como los profesionales de la salud se deben seguir asegurando de que los niños reciban una cantidad suficiente de fluoruro para prevenir las caries.

La Asociación Dental Americana (ADA, por sus siglas en inglés), el Servicio Público de Salud de Estados Unidos (USPHS, por sus siglas en inglés), La Academia Americana de Pediatría (AAP) y la Organización Mundial de la Salud (OMS), entre otras organizaciones nacionales e internacionales, recomiendan la fluoración del agua. De hecho, los CDC reconocieron la fluoración del agua como uno de los 10 principales logros en salud pública del siglo XX.

Las necesidades de fluoruro de los niños 

¿Qué cantidad de fluoruro necesitan los niños? Por lo general, los niños de menos de 6 meses de edad no necesitan suplementos de fluoruro. La revisión de los 6 meses le ofrece una buena oportunidad para comentar los suplementos de fluoruro con su médico.

Si usted vive en un área donde no se fluoriza el agua, el médico o el dentista de su hijo le puede recetar gotas, pastillas o vitaminas que contengan fluoruro para que se las dé a su hijo cuando supere los 6 meses de edad. La dosis dependerá de la cantidad de fluoruro que haya naturalmente en el agua que consuma su hijo y de la edad de su hijo. Solo los niños que viven en zonas sin agua fluorada o que beben agua embotellada no fluorada deben recibir suplementos de fluoruro. 

Aquí encontrará más consejos: 

  • Use una pasta de dientes que contenga flúor que lleve el sello de aceptación de la ADA. 
  • Cepille los dientes de su bebé en cuanto le salgan con un cepillo de dientes para bebés. Utilice agua y una pequeña cantidad de pasta de dientes con flúor (la cantidad aproximada de un grano de arroz). Si usa una pasta de dientes para bebés que no contenga flúor, use también una cantidad reducida porque seguirá siendo importante minimizar la cantidad de pasta de dientes que se trague su bebé.
  • Los niños de 3 años en adelante solo deben utilizar una cantidad de pasta con flúor del tamaño de un guisante.
  • Los niños menores de 6 años se pueden tragar una cantidad excesiva de pasta de dientes mientras se lavan lo dientes. Supervise bien a su hijo mientras se lava los dientes y enséñele a escupir, en vez de tragarse, la pasta de dientes. 
  • Los niños menores de 6 años no deben usar enjuagues bucales que contengan fluoruro. Pero a los niños mayores con un alto riesgo de desarrollar caries dentales sí que les puede ir bien. El dentista de su hijo puede hablar con usted sobre los factores de riesgo, como tener antecedentes familiares de enfermedades dentales, haber tenido recientemente una enfermedad periodontal o haber recibido cirugía periodontal o tener algún impedimento físico para cepillarse los dientes con regularidad y a fondo. 

El dentista de su familia o un dentista pediátrico (especializado en el cuidado de los dientes de los niños) es una buena fuente de información sobre el cuidado dental y las necesidades de fluoruro de su hijo. Un dentista puede ayudarlo a entender mejor cómo afecta el fluoruro a los dientes, y hasta es posible que recomiende aplicar a su hijo un barniz de flúor durante una visita ordinaria. 

Sobreexposición al fluoruro

Puesto que el fluoruro es bueno, ¿por qué más fluoruro no es lo mejor? Como con la mayoría de los medicamentos, incluyendo los suplementos vitamínicos y minerales, una cantidad excesiva puede ser nociva. La mayoría de los niños reciben la cantidad adecuada de fluoruro a través de una combinación de pasta de dientes con flúor y agua fluorada o suplementos de flúor.

Recibir una cantidad excesiva de fluoruro antes de cumplir los 8 años de edad, un momento en que los dientes se están desarrollando, puede causar fluorosis en el esmalte dental, que son cambios de color o la aparición de manchas en los dientes permanentes. En la mayoría de los casos, los cambios son sutiles. En un estudio, el 94% de los casos de fluorosis eran leves o muy leves. La mayoría de los casos de fluorosis se deben a tragarse sin querer productos dentales que contienen flúor, como la pasta de dientes o los enjuagues (o colutorios) bucales. A veces, los niños toman suplementos de fluoruro a pesar de que ya están recibiendo suficiente cantidad de fluoruro a través de otras fuentes, lo que los pone en situación de riesgo.

Hace poco, el Consejo de Investigación Nacional (NRC, por sus siglas en inglés) constató que algunas concentraciones naturales de fluoruro en algunas aguas superan el nivel óptimo que se usa en los programas de fluoración del agua de las comunidades, lo que expone a los niños menores de 8 años de edad al riesgo de desarrollar una fluorosis grave en el esmalte dental. Los CDC recomiendan que en aquellas comunidades donde las concentraciones de fluoruro del agua corriente sean demasiado altas, los padres den de beber a sus hijos agua procedente de otras fuentes. 

La ADA también afirma que los bebés necesitan menos fluoruro que los niños y los adultos. Algunos bebés pueden estar tomando una cantidad excesiva de fluoruro procedente del agua corriente que usan sus padres para prepararles la leche de fórmula. Si le preocupa que su bebé este recibiendo una cantidad excesiva de fluoruro, hable con su médico o con su dentista, quien es posible que le recomiende dar a su hijo leche de fórmula lista para usar o elaborar la fórmula con agua que no contenga fluoruro o baja en fluoruro.

Muy raramente, puede haber intoxicaciones por fluoruro cuando se ingieren grandes cantidades de esta sustancia en un período de tiempo breve. Los niños menores de 6 años de edad representan el 80% de todos los informes de ingesta excesiva. Aunque generalmente no se trata de casos graves, la intoxicación por fluoruro manda a varios cientos de niños a servicios de urgencias cada año. 

Entre los síntomas de la intoxicación de fluoruro, se incluyen las náuseas, la diarrea, los vómitos, el dolor abdominal y el aumento de la salivación y de la sed. Los síntomas empiezan 30 minutos después de la ingesta de una cantidad excesiva de fluoruro y pueden durar hasta 24 horas. Si usted sospecha que su hijo puede haber ingerido una cantidad considerable de un producto o suplemento que contenga fluoruro, llame al centro de toxicología (1-800-222-1222) o al 911.

Asegúrese de guardar la pasta de dientes, los suplementos, los enjuagues o colutorios bucales y otros productos que contengan fluoruro lejos del alcance y de la vista de los niños y dentro de un armario cerrado con llave. Así mismo, supervise a su hijo pequeño mientras se lava los dientes a fin de prevenir que se trague pasta de dientes u otros productos que contengan fluoruro. 

Si tiene dudas sobre el contenido de fluoruro del agua corriente que llega a su domicilio, los productos con fluoruro que usa su hijo, o sobre si su hijo está recibiendo una cantidad excesiva o insuficiente de fluoruro, hable con el médico o el dentista de su hijo.

Fecha de revisión: abril de 2015